La avena helada es una receta perfecta para los días de calor o cuando buscas un desayuno o snack nutritivo, refrescante y rendidor. Se prepara con ingredientes simples, es económica y ideal para compartir, ya que rinde entre 4 a 5 porciones.
Esta receta de avena fría cremosa combina fibra, energía y un delicioso sabor a canela y vainilla, siendo una excelente alternativa saludable a bebidas procesadas o postres industriales.
En una olla mediana, agrega 1 ½ tazas de avena, 1 taza de bebida vegetal y 2 tazas de agua.
Cocina a fuego medio, revolviendo ocasionalmente, durante 10 a 12 minutos, hasta que la avena esté suave y con textura cremosa.
Retira la olla del fuego y deja reposar la avena cocida durante 20 a 30 minutos, hasta que esté a temperatura ambiente.
Este paso es importante para lograr una avena helada suave y sin grumos al licuar.
Coloca la avena cocida y fría en la licuadora.
Agrega las 2 tazas de bebida vegetal, la canela, la esencia de vainilla y el endulzante al gusto.
Licúa por 1–2 minutos, hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
Si deseas una textura más refrescante, agrega hielo al gusto y vuelve a licuar brevemente.
También puedes llevar la avena helada al refrigerador por 30–60 minutos antes de servir.
Sirve la avena helada bien fría.
Puedes acompañar con frutas, semillas o frutos secos si lo deseas.