Este helado de mango casero es una receta fácil, natural y sin azúcar añadida. Solo necesitas 3 ingredientes para lograr una textura cremosa y refrescante, perfecta para el verano.
Es una opción vegana, sin lácteos y sin gluten, ideal como postre saludable o snack dulce sin culpa.
Consumo ideal: Servir apenas recién procesado o reposar 5 minutos fuera del congelador antes de servir.
Pela el mango, córtalo en cubos y congélalo por al menos 4 horas (idealmente toda la noche).
Coloca el mango congelado en una procesadora o licuadora potente. Agrega el jugo de limón.
Procesa hasta obtener una textura cremosa. Si la máquina lo necesita, añade 1 cucharada de agua a la vez (muy poca cantidad).
Para textura tipo “soft”, sirve inmediatamente. Para más firmeza, lleva al congelador 30–60 minutos adicionales.